Un ejercicio rápido de Sanación Pon las manos frente a tu boca
Un ejercicio rápido de Sanación

Un ejercicio rápido de Sanación

Un ejercicio rápido de Sanación 

Un ejercicio rápido de Sanación.

Pon las manos frente a tu boca, como si fueras a rezar. Relájate, echa de la mente toda preocupación.

Sopla suavemente sobre tus manos, como si con ellas quisieras recoger tu respiración. Hazlo tres veces. Soplando de esta manera, regulas tus corrientes magnéticas.

Cada dedo de la mano está conectado a un determinado centro u órgano del cerebro, y cada órgano está conectado con unas fuerzas específicas.

Esas fuerzas están ligadas con las regiones y mundos de la mente.

Te es suficiente levantar uno de tus dedos para contactar con el órgano apropiado a través del cual fluyen las energías del mundo mental. Cada dedo es, por tanto, un conductor de una energía o corriente especial. Una determinada energía cósmica emana de cada dedo.

Cuando no te encuentres bien, cuando no sepas qué hacer, sostén tu pulgar con la mano derecha, después sostén el índice, el corazón, el anular y el meñique. Sé consciente del cambio que tiene lugar en ti.

El pulgar representa el mundo divino. Cuando no te sientas bien, experimenta con tu pulgar para llegar a dominar los poderes ocultos en él.

Acaricia la parte superior del pulgar, empezando desde la tercera falange hasta la uña. Luego acaricia la parte inferior, desde su principio. Observa si tu indisposición desaparece.

Sé consciente de tus pensamientos y de tus sentimientos mientras practicas estos ejercicios.

Si al principio no obtienes resultados, repite el ejercicio. Aquél cuyas puntas de los dedos son afiladas, emplea mucha energía debido a un gran flujo exterior.

Cuanta más redonda sea la punta de los dedos, menos energía saldrá hacia fuera.

Fuente: “El hombre: Un Sistema de Energías y Formas”, Peter Danov

ORACIONES COMPLEMENTARIAS

Gracias Dios, tú eres digno de gran

alabanza por ser quien eres, por toda

tu creación, por la vida, la bendición.

Por la familia, por el trabajo, por la energía

para trabajar, por darnos la capacidad de

crear, de desarrollar dones y talentos,

por darnos la fuerza para ayudar y

bendecir a otros con lo que tenemos

o con lo que hacemos.

Amén.


Damos gracias a Dios porque Él abre

caminos nos da su bendición en el camino,

van nuestros pasos en paz, sin ansiedad ni

angustia porque tenemos serenidad y

confianza en que cuando le

entregamos nuestro corazón y lo

buscamos Él extiende su bendición.

Amén.

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