Tarta de Queso de Torrijas

Si nos adentramos en el fascinante universo de los postres típicos que acompañan la celebración de la Semana Santa en España, es imposible pasar por alto la venerada presencia de la torrija.

Esta exquisita delicia, que tiene sus raíces profundamente arraigadas en la rica tradición culinaria del país, ha experimentado a lo largo del tiempo una evolución sorprendente, adaptándose a los gustos y preferencias cambiantes de las generaciones.

Desde las clásicas torrijas bañadas en vino, que evocan reminiscencias de tiempos pasados, hasta las versiones más contemporáneas, como las torrijas horneadas o incluso la tentadora tarta de torrijas, este emblemático postre sigue siendo un símbolo de dulzura y tradición durante la Semana Santa española.

Cada bocado de esta deliciosa creación gastronómica nos transporta a un viaje lleno de nostalgia y deleite, recordándonos la importancia de preservar y disfrutar de nuestras raíces culinarias.

INGREDIENTES:

Para la base:

– 200gr pan brioche

– 50gr de mantequilla
Para el relleno.

– 400ml de nata de nata 35% materia grasa

– 120gr de un queso curado que tenga cierta potencia. En nuestro caso usamos 80% queso de la antigua quesería y 40% queso Ocaña.

– Ralladura de limón

– Ralladura de naranja

– 2 ramas de canela.

– 300gr de queso crema

– ⁠359gr de queso mascarpone

– 6 huevos

PASOS:

Para la base trituramos y mezclamos el pan brioche con la mantequilla y esparcimos por la base de nuestro molde de manera homogénea hasta conseguir un grosor de algo menos de un dedo.

Precalentamos el horno y metemos la base para tostarla ligeramente.

Infusionamos a fuego lento la nata con la canela y la ralladura de naranja y limón. Dejamos reposar hasta que enfríe un poco tapado con film.

Añadimos el resto de los ingredientes que han de ser batidos previamente.

Hornear con el horno precalentado en posición calor con ventilador a 190 grados durante 30 minutos. Y cambiar a posición grill a la máxima potencia para gratinar la superficie durante 3-4 minutos.

Sacarla y dejarla reposar al menos 3 horas en un lugar fresco. 

Si seguís bien los pasos os quedará una tarta muy cremosa. Como a nosotros nos me gusta.

¡Qué viva la tarta de queso!