Salmo del Día. Aquí te ofrecemos un Salmo bíblico diario, para inspirar y mejorar tu día a día. Este es el Salmo de hoy que te ayudará…

 

Salmo para hoy Viernes

 

Me dije a mí mismo: «Mientras esté ante gente malvada vigilaré mi conducta, me abstendré de pecar con la lengua, me pondré una mordaza en la boca».

Así que guardé silencio, me mantuve callado. ¡Ni aun lo bueno salía de mi boca! Pero mi angustia iba en aumento;

¡el corazón me ardía en el pecho! Al meditar en esto, el fuego se inflamó y tuve que decir:

«Hazme saber, Señor , el límite de mis días, y el tiempo que me queda por vivir; hazme saber lo efímero que soy.

Muy breve es la vida que me has dado; ante ti, mis años no son nada. ¡Un soplo nada más es el mortal! Selah

Es un suspiro que se pierde entre las sombras. Ilusorias son las riquezas que amontona, pues no sabe quién se quedará con ellas.

»Y ahora, Señor, ¿qué esperanza me queda? ¡Mi esperanza he puesto en ti!

Líbrame de todas mis transgresiones. Que los necios no se burlen de mí.

»He guardado silencio; no he abierto la boca, pues tú eres quien actúa.

Ya no me castigues, que los golpes de tu mano me aniquilan.

Tú reprendes a los mortales, los castigas por su iniquidad; como polilla, acabas con sus placeres. ¡Un soplo nada más es el mortal! Selah

» Señor , escucha mi oración, atiende a mi clamor; no cierres tus oídos a mi llanto. Ante ti soy un extraño, un peregrino, como todos mis antepasados.

No me mires con enojo, y volveré a alegrarme antes que me muera y deje de existir».

Salmo 39

 

Salmo de Ayer

 

Escucha, Señor , mi oración; atiende a mi súplica. Por tu fidelidad y tu justicia, respóndeme.

No lleves a juicio a tu siervo, pues ante ti nadie puede alegar inocencia.

El enemigo atenta contra mi vida: quiere hacerme morder el polvo. Me obliga a vivir en las tinieblas, como los que murieron hace tiempo.

Ya no me queda aliento; dentro de mí siento paralizado el corazón.

Traigo a la memoria los tiempos de antaño: medito en todas tus proezas, considero las obras de tus manos.

Hacia ti extiendo las manos; me haces falta, como el agua a la tierra seca. Selah

Respóndeme pronto, Señor , que el aliento se me escapa. No escondas de mí tu rostro, o seré como los que bajan a la fosa.

Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma.

Señor , líbrame de mis enemigos, porque en ti busco refugio.

Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos.

Por tu nombre, Señor , dame vida; por tu justicia, sácame de este aprieto.

Por tu gran amor, destruye a mis enemigos; acaba con todos mis adversarios. ¡Yo soy tu siervo!

Salmo 143

Salmo de Anteayer

 

Oh Dios, no guardes silencio; no te quedes, oh Dios, callado e impasible.

Mira cómo se alborotan tus enemigos, cómo te desafían los que te odian.

Con astucia conspiran contra tu pueblo; conspiran contra aquellos a quienes tú estimas.

Y dicen: «¡Vengan, destruyamos su nación! ¡Que el nombre de Israel no vuelva a recordarse!»

Como un solo hombre se confabulan; han hecho un pacto contra ti:

los campamentos de Edom y de Ismael, los de Moab y de Agar,

Guebal, Amón y Amalec, los de Filistea y los habitantes de Tiro.

¡Hasta Asiria se les ha unido; ha apoyado a los descendientes de Lot! Selah

Haz con ellos como hiciste con Madián, como hiciste con Sísara y Jabín en el río Quisón,

los cuales perecieron en Endor y quedaron en la tierra, como estiércol.

Haz con sus nobles como hiciste con Oreb y con Zeb; haz con todos sus príncipes como hiciste con Zeba y con Zalmuna,

que decían: «Vamos a adueñarnos de los pastizales de Dios».

Hazlos rodar como zarzas, Dios mío; ¡como paja que se lleva el viento!

Y así como el fuego consume los bosques y las llamas incendian las montañas,

así persíguelos con tus tormentas y aterrorízalos con tus tempestades.

Señor , cúbreles el rostro de ignominia, para que busquen tu nombre.

Que sean siempre puestos en vergüenza; que perezcan humillados.

Que sepan que tú eres el Señor , que ese es tu nombre; que sepan que solo tú eres el Altísimo sobre toda la tierra.

Salmo 83

     

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