Salmo del Día. Aquí te ofrecemos un Salmo bíblico diario, para inspirar y mejorar tu día a día. Este es el Salmo de hoy que te ayudará…

 

Salmo para hoy Miércoles

Escucha, oh Dios, la voz de mi queja; protégeme del temor al enemigo.

Escóndeme de esa pandilla de impíos, de esa caterva de malhechores.

Afilan su lengua como espada y lanzan como flechas palabras ponzoñosas.

Emboscados, disparan contra el inocente; le tiran sin temor y sin aviso.

Unos a otros se animan en sus planes impíos, calculan cómo tender sus trampas; y hasta dicen: «¿Quién las verá?»

Maquinan injusticias, y dicen: «¡Hemos tramado un plan perfecto!» ¡Cuán incomprensibles son la mente y los pensamientos humanos!

Pero Dios les disparará sus flechas, y sin aviso caerán heridos.

Su propia lengua será su ruina, y quien los vea se burlará de ellos.

La humanidad entera sentirá temor: proclamará las proezas de Dios y meditará en sus obras.

Que se regocijen en el Señor los justos; que busquen refugio en él; ¡que lo alaben todos los de recto corazón!

Salmo 64

 

Salmo de Ayer

 

Que el Señor te responda cuando estés angustiado; que el nombre del Dios de Jacob te proteja.

Que te envíe ayuda desde el santuario; que desde Sión te dé su apoyo.

Que se acuerde de todas tus ofrendas; que acepte tus holocaustos. Selah

Que te conceda lo que tu corazón desea; que haga que se cumplan todos tus planes.

Nosotros celebraremos tu victoria, y en el nombre de nuestro Dios desplegaremos las banderas. ¡Que el Señor cumpla todas tus peticiones!

Ahora sé que el Señor salvará a su ungido, que le responderá desde su santo cielo y con su poder le dará grandes victorias.

Estos confían en sus carros de guerra, aquellos confían en sus corceles, pero nosotros confiamos en el nombre del Señor nuestro Dios.

Ellos son vencidos y caen, pero nosotros nos erguimos y de pie permanecemos.

¡Concede, Señor , la victoria al rey! ¡Respóndenos cuando te llamemos!

Salmo 20

Salmo de Anteayer

 

Cuando el Señor hizo volver a Sión a los cautivos, nos parecía estar soñando.

Nuestra boca se llenó de risas; nuestra lengua, de canciones jubilosas. Hasta los otros pueblos decían: «El Señor ha hecho grandes cosas por ellos».

Sí, el Señor ha hecho grandes cosas por nosotros, y eso nos llena de alegría.

Ahora, Señor , haz volver a nuestros cautivos como haces volver los arroyos del desierto.

El que con lágrimas siembra, con regocijo cosecha.

El que llorando esparce la semilla, cantando recoge sus gavillas.

Salmo 126

     

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