Salmo del Día. Aquí te ofrecemos un Salmo bíblico diario, para inspirar y mejorar tu día a día. Este es el Salmo de hoy que te ayudará…

Salmo para hoy Miércoles

 

Dios es conocido en Judá; su nombre es exaltado en Israel.

 

En Salén se halla su santuario; en Sión está su morada.

 

Allí hizo pedazos las centelleantes saetas, los escudos, las espadas, las armas de guerra. Selah

 

Estás rodeado de esplendor; eres más imponente que las montañas eternas.

 

Los valientes yacen ahora despojados; han caído en el sopor de la muerte.

 

Ninguno de esos hombres aguerridos volverá a levantar sus manos.

 

Cuando tú, Dios de Jacob, los reprendiste, quedaron pasmados jinetes y corceles.

 

Tú, y solo tú, eres de temer. ¿Quién puede hacerte frente cuando se enciende tu enojo?

 

Desde el cielo diste a conocer tu veredicto; la tierra, temerosa, guardó silencio

 

cuando tú, oh Dios, te levantaste para juzgar, para salvar a los pobres de la tierra. Selah

 

La furia del hombre se vuelve tu alabanza, y los que sobrevivan al castigo te harán fiesta.

 

Hagan votos al Señor su Dios, y cúmplanlos; que todos los países vecinos paguen tributo al Dios temible,

 

al que acaba con el valor de los gobernantes, ¡al que es temido por los reyes de la tierra!

 

Salmo 76

 

Salmo de Ayer

 

Apresúrate, oh Dios, a rescatarme; ¡apresúrate, Señor , a socorrerme!

 

Que sean avergonzados y confundidos los que procuran matarme.

 

Que retrocedan humillados todos los que desean mi ruina.

 

Que vuelvan sobre sus pasos, avergonzados, todos los que se burlan de mí.

 

Pero que todos los que te buscan se alegren en ti y se regocijen; que los que aman tu salvación digan siempre: «¡Sea Dios exaltado!»

 

Yo soy pobre y estoy necesitado; ¡ven pronto a mí, oh Dios!

 

Tú eres mi socorro y mi libertador; ¡no te demores, Señor !

 

Salmo 70

Salmo de Anteayer

 

Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias e invocamos tu nombre; ¡todos hablan de tus obras portentosas!

 

Tú dices: «Cuando yo lo decida, juzgaré con justicia.

 

Cuando se estremece la tierra con todos sus habitantes, soy yo quien afirma sus columnas». Selah

 

«No sean altaneros», digo a los altivos; «No sean soberbios», ordeno a los impíos;

 

«No hagan gala de soberbia contra el cielo, ni hablen con aires de suficiencia».

 

La exaltación no viene del oriente, ni del occidente ni del sur,

 

sino que es Dios el que juzga: a unos humilla y a otros exalta.

 

En la mano del Señor hay una copa de espumante vino mezclado con especias; cuando él lo derrame, todos los impíos de la tierra habrán de beberlo hasta las heces.

 

Yo hablaré de esto siempre; cantaré salmos al Dios de Jacob.

 

Aniquilaré la altivez de todos los impíos, y exaltaré el poder de los justos.

 

Salmo 75

     

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