Una palabra bíblica diaria para que recibas inspiración y para que tu día sea mejor.

 

Palabra para hoy Domingo

 

Ora por tus hermanos en la fe

 

Acuérdense de los presos, como si ustedes fueran sus compañeros de cárcel, y también de los que son maltratados, como si fueran ustedes mismos los que sufren.

 

– Hebreos 13:3

 

Si alguien te apuntara con un arma y te preguntara si amas a Jesús, ¿cuál sería tu respuesta?

 

Muchos cristianos por todo el mundo son forzados a escoger entre sus vidas o su fe.

 

En muchos países ser cristiano significa arriesgarlo todo: los bienes, la familia, la salud, la vida.

 

Ellos son los héroes de la fe. Ellos son nuestros hermanos.

 

¡Ora por tus hermanos en la fe!

 

Aprende más sobre la oración y su importancia.

Palabra de Ayer

 

El poder de las palabras

 

Las palabras tienen mucho poder: pueden edificar o pueden destruir.

 

Si no vas a decir algo de bendición para otra persona es mejor no decir nada.

 

Cuidado también con lo que escuchas.

 

No permitas que las palabras de otras personas te lastimen.

 

Para recibir bendición, oye siempre -en primer lugar- la voz de Dios porque Dios desea tu bien y sabe lo que es mejor para ti.

 

Voy a escuchar lo que Dios el Señor dice: él promete paz a su pueblo y a sus fieles, siempre y cuando no se vuelvan a la necedad

 

— Salmo 85:8

 

¿Qué necesitas aprender hoy?

 

Crece en la sabiduría que viene de Dios

 

Palabra de Anteayer

 

¿Eres libre en Jesús?

 

Cristo nos libertó para que vivamos en libertad.

 

Por lo tanto, manténganse firmes y no se sometan nuevamente al yugo de esclavitud.

 

– Gálatas 5:1

 

¿Qué significa tener libertad? El mundo nos dice que es poder hacer todo lo que queramos sin ningún impedimento.

 

Eres libre de tomar decisiones aun cuando estas sean erróneas.

 

Pero el que escoge pecar no es libre, sino que es esclavo del pecado.

 

La libertad es más que escoger.

 

La verdadera libertad que viene de Jesús es poder escoger lo que es correcto.

 

En Jesús eres libre para decir «no» a la esclavitud del pecado y vivir una vida que agrada a Dios.

 

Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado.

 

– Romanos 6:6

 

¿Eres libre en Jesús?

     

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