Oración a Dios y el Arcángel Uriel pidiendo prosperidad económica

Oración a Dios y el Arcángel Uriel pidiendo prosperidad
Oración a Dios y el Arcángel Uriel pidiendo prosperidad

Descubre el poder transformador de la Oración a Dios y el Arcángel Uriel para atraer la abundancia, sanar el alma y alinear con la voluntad divina.

Oración a Dios y el Arcángel Uriel

 

Yo soy abundancia perfecta.

 

Soy Riqueza en Paz. Yo soy Luz.

 

Merezco ser amado. Merezco ser feliz.

 

Ser Libre Económicamente.

 

Se que Dios me ama,

Dios y el Arcángel Uriel

que los Ángeles me aman

 

y que los Guías de Luz me aman.

 

Hoy comienza mi Liberación

 

de las ataduras económicas.

Dios y el Arcángel Uriel

Que el Arcángel Uriel me llene

 

de regalos de Dios

 

en lo Material y en la Sabiduría.

 

Me disculpo si desprecie al dinero o

 

si juzgue a alguien por su dinero.

Dios y el Arcángel Uriel

Cancelo definitivamente mis

 

prejuicios con respecto

 

de la riqueza y la opulencia perfecta toda.

 

Entrego ahora mismo toda mi carencia,

 

mis errores y mi manera de ver la riqueza,

 

a Dios Todo Poder, para que los trasformes

 

en Abundancia Material para mí

 

y para todos en paz.

 

Pon tu poder divino y tu

 

amor dentro de mí,

 

decido sanar mi mente, y mi alma.

Dios y el Arcángel Uriel

Abro mi corazón a tu amor purísimo

 

que me envuelve con tu luz radiante,

 

revitalizando mi alma y cada

 

pensamiento negativo,

 

se convierte en positivo recreándome

 

en una nueva vida llena de amor y alegría,

 

que voy a compartir amando,

 

y comunicando todo lo que aprenda.

Dios y el Arcángel Uriel

QUE SIEMPRE SEA TU VOLUNTAD

 

GRACIAS PADRE POR LO QUE YA ES!

 

Invocación a la Abundancia y la Paz

La Oración a Dios y el Arcángel Uriel es un acto de apertura a la abundancia divina y la paz interior. Al recitar estas palabras, se reconoce la propia valía y se establece una conexión con la energía positiva del universo. Sirve como un recordatorio de que merecemos la plenitud en todos los aspectos de la vida y que esa plenitud está disponible para nosotros a través del amor y la luz de Dios y los ángeles.

Liberación de Ataduras Económicas

Una de las principales funciones de esta oración es invocar la ayuda del Arcángel Uriel para liberarnos de las ataduras económicas. Uriel es conocido como el arcángel de la prosperidad y la sabiduría, y al dirigirnos a él, buscamos su guía y apoyo para superar cualquier obstáculo financiero que esté limitando nuestro bienestar material. Esta práctica nos ayuda a abrirnos a las infinitas posibilidades de la abundancia y a confiar en que el universo siempre nos proveerá con lo que necesitamos.

Transformación de la Mentalidad

Al pronunciar las afirmaciones positivas contenidas en esta oración, estamos trabajando en la transformación de nuestra mentalidad respecto a la riqueza y la opulencia. Reconocemos y cancelamos los prejuicios y juicios que puedan existir en nuestra mente con respecto al dinero y la prosperidad. Este proceso de limpieza mental nos permite alinear nuestros pensamientos con la vibración de la abundancia, lo que a su vez atrae más riqueza y bienestar a nuestras vidas.

Sanación del Alma y la Mente

La oración también actúa como un instrumento de sanación para el alma y la mente. Al abrir nuestro corazón al amor divino y la luz radiante de Dios, permitimos que esa energía nos revitalice y nos transforme en seres más positivos y amorosos. Cada pensamiento negativo se disuelve en la luz del amor, creando espacio para la alegría y la paz interior. Esta sanación nos capacita para vivir una vida más plena y significativa, compartiendo el amor y la sabiduría que recibimos con los demás.

Alineación con la Voluntad Divina

Finalmente, la oración culmina con una entrega total a la voluntad de Dios. Reconocemos que todo lo que ya es, es un regalo divino, y nos rendimos ante esa verdad con gratitud y humildad. Al alinearnos con la voluntad de Dios, abrimos la puerta a la manifestación de milagros y bendiciones en nuestras vidas. Esta entrega nos brinda una profunda sensación de paz y confianza en el plan divino, sabiendo que estamos en manos amorosas y compasivas que siempre nos guiarán hacia la plenitud y la felicidad.

 

Dios y el Arcángel Uriel