Un devocional diario para fortalecer tu relación con Dios

Devocional diario

Devocional para hoy Miércoles

 

Solo Dios nos concede la victoria

Yo no confío en mi arco, ni puede mi espada darme la victoria; tú nos das la victoria sobre nuestros enemigos, y dejas en vergüenza a nuestros adversarios. ¡Por siempre nos gloriaremos en Dios! ¡Por siempre alabaremos tu nombre! Selah
(Salmo 44:6-8)

Podemos ser fuertes y perseverantes, pero solo Dios nos puede dar la victoria. Cuando el salmista escribió esas palabras, él sabía muy bien de qué hablaba. Sin Dios, ni nuestra fuerza ni nuestra voluntad son suficientes para que alcancemos la victoria.

Sin embargo, debemos continuar alabando a Dios aun en los peores momentos pues solo él puede darle la vuelta a una temporada difícil. Dios es quien determina todas las cosas y es por él que obtenemos la victoria. Busca el crecimiento, fortalécete, pero sobre todas las cosas, confía en Dios.

Cuando invertimos nuestros esfuerzos en buscar a Dios, nos enfocamos en lo que es correcto. De esa forma crecemos en gracia, de fe en fe y de gloria en gloria.

Confiando en Dios

Crecemos en nuestra confianza en Dios cuando conocemos más sobre sus hechos. Lee la Biblia regularmente.

La vida es un ejercicio de fe. Ejercer la fe es un acto de confianza en Dios.

Al buscar a Dios nos damos cuenta de nuestras limitaciones. Es así como pasamos a confiar más en él que en nuestra propia capacidad.

Para orar

Dios, toda capacidad viene de ti. Aun en los momentos más difíciles, solo tú puedes conceder la victoria. Guarda mi vida y capacítame según tu Palabra. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de Ayer

 

Los buenos amigos te acercan a Dios

No te hagas amigo de gente violenta, ni te juntes con los iracundos, no sea que aprendas sus malas costumbres y tú mismo caigas en la trampa.
(Proverbios 22:24-25)

Nosotros escogemos nuestras amistades y compañías. Es precisamente en ese ambiente, junto con nuestros amigos, que podemos acercarnos o alejarnos de Dios. Las amistades tienen influencia sobre nosotros y nosotros también podemos influir a nuestros amigos.

Las actitudes que glorifican a Dios atraen a las personas que lo buscan. Lo mismo sucede con las actitudes que nos alejan de Dios: nos llevan a amistades problemáticas. La boca habla de lo que hay en el corazón y nuestras amistades reflejan algo de nosotros mismos.

Llegarán situaciones delicadas, pero tenemos el derecho de asociarnos con quien queremos. Saber escoger las amistades es un signo de madurez y una iniciativa que nos traerá buenos frutos. Los buenos amigos nos conducen al camino de la gracia. Podemos edificar y somos edificados cuando tenemos las amistades correctas.

En compañía de buenos amigos

Cuando miras a tus amigos, ¿logras verte reflejado? ¿Son personas constructivas o destructivas?

Acércate a las personas por su fortaleza de carácter, no por intereses.

Evita las amistades que te alejan de Dios. Si esto te es difícil, ora y pide a Dios por su dirección.

Valora a las amistades que te acercan a Dios.

Para orar:

Jesús, tú eres mi mejor amigo. Quiero estar en compañía de aquellos que me acercan más a ti. Quiero ser de bendición en la vida de mis amigos, tal como ellos edifican mi vida. En tu nombre, amén.

Devocional de Anteayer

 

Paz en medio de la guerra

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
(Filipenses 4:7)

La paz que viene de Dios no se compara para nada con la paz (felicidad, seguridad y estabilidad) que el mundo puede dar. No se trata de una paz frívola o fantasiosa. Es una paz real que podemos disfrutar aun cuando estemos pasando por guerras o aflicciones por todos lados. ¡Dios es la fuente de paz verdadera!

Esta paz no es sinónimo de que todo nos va bien, sino que es señal de que nuestro corazón está anclado en la Roca Eterna que nos afirma y sustenta siempre. Sí, esta paz de Dios excede todo entendimiento.

No es pasajera ni depende de las circunstancias. Su paz coexiste con el sufrimiento y llena el corazón de consuelo aun cuando enfrentemos valles y tinieblas en la vida.

No estés ansioso. Confía que Dios continúa en control de todo y él sustentará tu corazón y tu mente en la fuerza de Jesús.

La paz de Dios guarda el corazón

Ora y pide la paz de Dios. Él apacigua el corazón y la conciencia que se encuentran en aflicción y temor.

Descansa el corazón en el Señor. Cuando parece que los dolores del mundo nos abaten, intercambia tu fardo pesado con el de Jesús. Recuerda que él está a tu lado y piensa en ti en la angustia.

Llena tu mente de la Palabra de Dios y fortalece tu fe en las Escrituras. Con ese alimento recuperarás las fuerzas que necesitas cada día.

¡Comparte la paz de Dios! Es nuestra misión (y actitud de amor) conducir a las personas desesperadas y en pánico hacia la esperanza viva que hay en Cristo (1 Pedro 1:3).

Para orar:

Señor mi Dios, danos de tu paz que sobrepasa todo entendimiento. Enséñame a confiar en ti aunque todo parezca perdido y devastado. ¡Nada ni nadie nos podrá separar del grande amor de Jesucristo! Guarda mi corazón y mi mente en ti, Señor, hoy y siempre. Amén.

 

Qué es el Devocional diario

 

El Devocional diario es un momento especial del día que dedicas para tener un tiempo precioso de comunión con Dios. Es muy sencillo establecer una rutina emocionante de descubrimiento y crecimiento espiritual.

Lo lograrás al separar un momento cada día para acercarte al Señor. Durante el Devocional leerás un versículo de la Biblia con una meditación sobre el texto. Luego, meditarás sobre las enseñanzas y cómo aplicarlas en tu vida. Al final, podrás orar.

Cómo hacer tu Devocional diario
Aquí tienes unos consejos para que aproveches al máximo la lectura del mensaje bíblico durante el Devocional diario:

Aparta un momento y escoge un lugar específico: tu momento devocional será más provechoso si dejas de lado el ajetreo e inviertes en un tiempo placentero a solas con Dios.

Lee el versículo o el pasaje bíblico con atención: desarrolla un estilo de vida comprometido con la Palabra de Dios todos los días y evita las distracciones.

Lee la meditación diaria: reflexiona e intenta comprender el propósito de Dios para tu vida a través de los comentarios.

Aplicación práctica: anota tus descubrimientos y no olvides poner en práctica todo lo que has aprendido por medio de la Biblia.

Comparte lo que aprendiste: intenta compartir con otras personas a través de tus conversaciones e interacciones diarias lo que Dios te enseña en tus momentos de devocional diario.

¡No olvides la importancia de vivir una vida totalmente comprometida con la Palabra de Dios!

     

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