Un devocional diario para fortalecer tu relación con Dios

 

Devocional para hoy Miércoles

 

El descanso en Dios trae alivio a tu vida

 

Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.
– Mateo 11:28

¿Te sientes cansado hoy? Las presiones cotidianas en el tránsito, el trabajo, los estudios, la familia y la iglesia junto con todos los compromisos, los cobros, los plazos, los horarios, los límites… ¡¡Aahh!! ¿Te parece que todo ese «corre-corre» diario sobrecarga tu vida y te absorbe las fuerzas?

Si llevas mucho tiempo viviendo «en automático» repitiendo día tras día todas las tareas que necesitas hacer sin separar tiempo para descansar plenamente… es tiempo de ir a Jesús.

Recuerda que el cansancio roba tu disposición y la posibilidad de disfrutar lo bueno de esta vida. No es la voluntad de Dios que vivamos subyugados a una carga tan pesada. No fue en vano que el propio Dios instituyó el día de descanso.

¡Hasta nos dio el ejemplo descansando después de la creación! Separa un tiempo para tener un encuentro con Jesucristo hoy. Él tiene el descanso y el alivio que necesitan tu corazón y tu mente.

Descansa en Dios y recibe alivio:

Acércate a Cristo en oración y comparte tu carga con él. Pídele que renueve tus fuerzas en este día.

Reconoce que Dios está en el control de tu vida. No te aflijas pensando que estás solo, él te ayuda siempre!.

Usa la rutina a tu favor – mientras trabajas, o cuando vas de camino al trabajo, eleva tu mente y tu corazón a Dios. Puedes escuchar alabanzas (¡y cantar, si es posible!), orar interiormente, aprovechar los intervalos para leer y meditar en la palabra de Dios.

Separa un día a la semana para pasar un tiempo a solas con Dios. Exponle todas las dificultades que enfrentaste durante la semana. Agradécele por todas las bendiciones que recibiste. Recibe la quietud de su paz y descansa en su presencia.

Disfruta la vida que el Señor te ha dado y dale gracias por todo lo que hace.

Para orar:

Señor Dios, me siento cansado por todas las actividades, los problemas y compromisos que he tenido. Vengo ante ti humildemente para pedirte que me des tu descanso y tu paz. Solo en ti puedo tener alivio de toda sobrecarga y de las aflicciones que he vivido.

Ayúdame a incluirte en mi día a día y a vivir con alegría dando gracias por tu ayuda y tu compañía. Gracias por hacer mi carga más leve en este día. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de Ayer

 

Dios te ve más allá de las apariencias

Pero el Señor le dijo a Samuel: No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado. La gente se fija en las apariencias, pero yo me fijo en el corazón.
(1 Samuel 16:7)

Cuando Samuel fue a casa de Isaí para ungir a uno de sus hijos como rey de Israel, al principio el profeta observó a Eliab y pensó: «Sin duda que este es el ungido del Señor».

Samuel, a pesar de servir a Dios con excelencia, pensó que Eliab – al ser una persona de buena apariencia – sería la persona capacitada para ejercer tal función. Este tipo de juicio es común en los seres humanos, pero Dios trabaja de otra forma. Dios es capaz de escudriñar el corazón y él sabe el potencial que cada uno tiene dentro de sí.

Para Dios lo más importante es un corazón dispuesto a ser moldeado por él. El Señor capacita a quien escoge y esto fue lo que sucedió con David. Dios rechazó a Eliab y escogió al hijo pequeño «buen mozo, trigueño y de buena presencia». Aun siendo el menor de la casa Dios capacitó a David día tras día para ser un gran instrumento en sus manos.

Por eso, es importante que tengas un corazón dispuesto a recibir la instrucción de Dios sin preocuparte únicamente de las apariencias. Puede que los demás no reconozcan el valor real que hay en ti, pero Dios sabe cuánto vales.

En su momento él te levantará y te capacitará. De esta forma todos reconocerán lo que Dios ha hecho en tu vida y tú mismo percibirás todo lo que has crecido gracias a la obra de Dios.

El Señor ve el corazón:

Hay ciertos desafíos que parecen ser más grandes que nuestra capacidad para afrontarlos. Acude a Dios en oración y mantén tu corazón abierto a su instrucción. Él te capacitará para vencer todos los desafíos.

Según vamos adquiriendo experiencia debemos mantener nuestros ojos y nuestros oídos atentos a Dios. Permite que tus vivencias te ayuden a estar más cautivado por el Señor.

Un corazón siempre dispuesto a aprender es una vida dispuesta a crecer en Cristo. Recuerda que Jesús vino al mundo y fue siervo. Sírvele de corazón y recibe su capacitación.

Para orar:

Señor Jesús, quiero aprender más de ti. Haz tu obra en mí. Tal vez no tenga todas las capacidades que me exigen, pero sé que tú capacitas a quien escoges. Quiero crecer bajo tu dirección. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de Anteayer

 

Dos maneras de vivir

Pero mi justo vivirá por la fe. Y, si se vuelve atrás, no será de mi agrado.
(Hebreos 10:38)

En esencia, hay dos maneras de vivir: una, conforme a la voluntad de Dios y otra, conforme a nuestra propia voluntad. Si vivimos bajo la nuestra veremos orgullo, mundanalidad, independencia, desamor, inconstancia.

Por el contrario, vivir por la fe es cumplir el propósito del Padre sin pensar retroceder. Es vivir hasta el final una vida que cuenta, en el camino de la fe en Cristo.

Ese es el camino. ¡Con Dios no hay término medio! Escoger a Jesús, el autor de nuestra fe, puede que no sea lo más fácil… el camino es estrecho y angosto. Pero es lo mejor que podemos hacer. A Dios le agradará tu fidelidad.

¿Has pensado echarte atrás?

Muchas veces nos frustramos o entristecemos por varios motivos. Dios no engaña a nadie. Él no prometió que sería fácil y en algunos momentos no lo será. Cuando sientas que es así recuerda que, por la fe, las manos fuertes de Dios estarán ahí siempre para ampararte, sustentarte y confortarte… Aun así, si decides seguirlo, necesitas ser fiel hasta el fin sin desfallecer.

Decide seguir a Cristo en los buenos momentos y en los malos momentos de la vida.

Niégate a ti mismo y abandona el egoísmo.

Deja todo en las manos de Dios, confiando en su Palabra.

No desistas de tu fe en Jesús, sigue adelante. Esto agradará al Señor.

Para orar:

Señor, quiero escoger tu manera de vivir. Quiero caminar por la fe en tus promesas confiando que tu voluntad es lo mejor para mi vida. Ayúdame a seguir adelante cuando pienso desistir. No me dejes mirar atrás jamás, Señor. En el nombre de Jesús, amén.

Qué es el Devocional diario

 

El Devocional diario es un momento especial del día que dedicas para tener un tiempo precioso de comunión con Dios. Es muy sencillo establecer una rutina emocionante de descubrimiento y crecimiento espiritual.

Lo lograrás al separar un momento cada día para acercarte al Señor. Durante el Devocional leerás un versículo de la Biblia con una meditación sobre el texto. Luego, meditarás sobre las enseñanzas y cómo aplicarlas en tu vida. Al final, podrás orar.

Cómo hacer tu Devocional diario

Aquí tienes unos consejos para que aproveches al máximo la lectura del mensaje bíblico durante el Devocional diario:

Aparta un momento y escoge un lugar específico: tu momento devocional será más provechoso si dejas de lado el ajetreo e inviertes en un tiempo placentero a solas con Dios.

Lee el versículo o el pasaje bíblico con atención: desarrolla un estilo de vida comprometido con la Palabra de Dios todos los días y evita las distracciones.

Lee la meditación diaria: reflexiona e intenta comprender el propósito de Dios para tu vida a través de los comentarios.

Aplicación práctica: anota tus descubrimientos y no olvides poner en práctica todo lo que has aprendido por medio de la Biblia.

Comparte lo que aprendiste: intenta compartir con otras personas a través de tus conversaciones e interacciones diarias lo que Dios te enseña en tus momentos de devocional diario.

¡No olvides la importancia de vivir una vida totalmente comprometida con la Palabra de Dios!

     

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.