Un devocional diario para fortalecer tu relación con Dios

 

Devocional para hoy Miércoles

 

Pon tu esperanza en Dios

¿Por qué voy a inquietarme? ¿Por qué me voy a angustiar? En Dios pondré mi esperanza, y todavía lo alabaré. ¡Él es mi Salvador y mi Dios!
(Salmo 42:11)

Hay veces en las que nos preguntamos la razón de los problemas que hemos pasado, el por qué del desánimo y la angustia que enfrentamos. Nos cuestionamos toda la frustración, el dolor y la tristeza que sentimos.

Pero antes de que todo eso se torne en un pozo profundo de autocompasión y depresión necesitamos hacer como el salmista. Debemos mostrar una actitud de fe y dar la respuesta correcta a nuestras inquietudes internas: ¡poner la esperanza en Dios porque todavía lo alabaremos!

Invita a tu corazón a confiar plenamente en Dios. Él es auxilio en los momentos difíciles, el salvador de los afligidos, roca firme en quien podemos confiar.

¿Qué puedes hacer hoy?

Ora a Dios siempre que te sientas preocupado. Pídele que traiga a tu memoria todo aquello que puede darte esperanza.

Por fe, entrégale todos los asuntos y sentimientos que te hayan generado tristeza o desánimo.

Alimenta y fortalece tu fe con las enseñanzas de la Biblia.

Para orar:

Señor Dios, aun cuando me sienta triste o abatido quiero recordar que tú eres siempre bueno y fiel. Aunque las circunstancias digan lo contrario, yo confío en ti.

Ayúdame en este día a colocar toda mi esperanza en ti. Que mi corazón reciba de tu paz. Amén.

Devocional de Ayer

Crece en la gracia y en el conocimiento

Más bien, crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. ¡A él sea la gloria ahora y para siempre! Amén.
(2 Pedro 3:18)

El crecimiento espiritual es un paso importante para aquellos que ya conocen a Cristo y lo han aceptado por medio de la fe. Pero debemos nacer espiritualmente antes de crecer…

Solamente cuando somos hijos de Dios, con el Espíritu Santo habitando en nosotros, tenemos la posibilidad de crecer a la semejanza de Jesús. Hay muchos que se esfuerzan en desarrollar la vida cristiana, pero si todavía no han nacido de nuevo, se frustran al no lograr alcanzar un crecimiento genuino en la fe.

No se trata de un proceso automático en la vida del cristiano: crecer en la gracia y el conocimiento de Jesucristo solo será posible a través de la obra del Espíritu de Dios.

No lo conseguiremos por nuestros propios esfuerzos sino por la gracia y obra del Señor. Nosotros solo colaboramos con la obra del Padre en nuestros corazones. Por lo tanto, para crecer espiritualmente necesitamos tener las mismas actitudes que tuvo Jesús, manteniendo una relación sincera y creciente con Dios.

Busca crecer espiritualmente:

Si todavía no crees en el Señor Jesús de todo corazón, ¡ese es el primer paso! Arrepiéntete de tus pecados y entrega todo tu ser a Dios.

El crecimiento es obra del Espíritu Santo. Dale lugar a él en tu vida y desarrolla los frutos del Espíritu (Gálatas 5:22-23).

Sé imitador de Jesús. Llega a conocerle mejor a través de una amistad sincera y verdadera.

Lee la Biblia y aprende más sobre quién es Dios, cuál es su voluntad y propósito. Escucha su Palabra, léela, estúdiala con dedicación y empeño.

Vive la vida cristiana con la conciencia de que el Espíritu de Cristo está contigo durante todo el día. Escucha a Dios, habla con él, busca su orientación, pídele perdón.

Para orar:

Amado Señor, te entrego mi vida en este día para que trabajes en mí haciéndome más semejante a Cristo. Ayúdame a crecer y a apreciar nuestra amistad manteniendo comunión constante y la adoración a ti.

Ayúdame también a comprender con más claridad tus caminos según leo tu Palabra. Dame gracia y poder para seguir las enseñanzas de Cristo hoy y siempre. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de Anteayer

 

¿Dónde podemos encontrar salvación y fuerza?

Porque así dice el Señor omnipotente, el Santo de Israel:

«En el arrepentimiento y la calma está su salvación,

en la serenidad y la confianza está su fuerza,

¡pero ustedes no lo quieren reconocer!

— Isaías 30:15

A veces cuesta bastante descansar el corazón y mantener los ojos fijos en el Señor en medio de este mundo roto y trastocado en el que vivimos. Sin embargo, debe ser prioridad hacer lo que el Señor dice y esforzarte en conseguirlo.

Cuando lleguen los días tristes, frustrantes y agotadores Dios te concederá el vigor tan anhelado y necesario.

En este versículo, el profeta Isaías alerta al pueblo de Dios sobre el rechazo a 2 cuestiones importantes en la vida de cualquier persona: la salvación y la fuerza que vienen de Dios. ¿Salvar de qué? ¿Fuerza para qué?

Todas las personas sin Dios están condenadas a un destino triste a menos que acepten la oferta gratuita que Jesús da (Juan 3:16-17). Todos son débiles cuando se apoyan en sus propias fuerzas.

La Palabra del Señor nos dice que la salvación se obtiene a través del arrepentimiento y del descanso en Dios. Descansar significa sostenerse, entregarse, tranquilizarse en el Señor.

La verdadera fuerza y la consistencia se encuentran en la quietud y al confiar con serenidad y con una fe genuina. Parece sencillo, ¿no crees? Pero son muchas las veces en las que nos encontramos en medio de mucha agitación, en tal torbellino de información y de voces que no logramos discernir ni oír la voz de Dios.

Intenta detenerte un poco… Es necesario buscar el amparo y la paz de Dios.

En la Palabra de Dios encontrarás aliento para vivir plenamente la vida con Jesús y para ser fuerte, resistiendo y soportando los días malos.

Encuentra la salvación y la fuerza en Dios:

A Dios le agradan los corazones arrepentidos y quebrantados. Confiésale tus faltas y pídele perdón.

Si todavía no entiendes lo que es la salvación busca ayuda y descubre lo que es a través de la lectura de la Biblia.

¡Rebaja la tensión! Separa un tiempo para estar a solas con Dios sin la presión de otras cosas.

Ora a Dios en secreto. Búscale de corazón y sin prisas.

Enfócate en Dios. Con todas las distracciones que tenemos (la tele, los medios de comunicación, el entretenimiento) es necesario esforzarse para estar concentrado y en comunión con Jesús.

Lee la Palabra de Dios diariamente. En ella hay luz, alimento y vida para tu camino.

Para orar:

Mi Señor, ¡sálvame de todo mal! Sálvame de la condenación eterna y de los pecados que intentan aprisionarme aquí. Sálvame de mí mismo que a menudo fallo y me alejo de tu gloria. ¡Perdón, Señor! Te entrego mi corazón y toda mi vida. Fortaléceme por medio de tu Palabra. En el nombre de Jesús, amén.

Qué es el Devocional diario

 

El Devocional diario es un momento especial del día que dedicas para tener un tiempo precioso de comunión con Dios. Es muy sencillo establecer una rutina emocionante de descubrimiento y crecimiento espiritual.

Lo lograrás al separar un momento cada día para acercarte al Señor. Durante el Devocional leerás un versículo de la Biblia con una meditación sobre el texto. Luego, meditarás sobre las enseñanzas y cómo aplicarlas en tu vida. Al final, podrás orar.

Cómo hacer tu Devocional diario
Aquí tienes unos consejos para que aproveches al máximo la lectura del mensaje bíblico durante el Devocional diario:

Aparta un momento y escoge un lugar específico: tu momento devocional será más provechoso si dejas de lado el ajetreo e inviertes en un tiempo placentero a solas con Dios.
Lee el versículo o el pasaje bíblico con atención: desarrolla un estilo de vida comprometido con la Palabra de Dios todos los días y evita las distracciones.

Lee la meditación diaria: reflexiona e intenta comprender el propósito de Dios para tu vida a través de los comentarios.

Aplicación práctica: anota tus descubrimientos y no olvides poner en práctica todo lo que has aprendido por medio de la Biblia.

Comparte lo que aprendiste: intenta compartir con otras personas a través de tus conversaciones e interacciones diarias lo que Dios te enseña en tus momentos de devocional diario.

¡No olvides la importancia de vivir una vida totalmente comprometida con la Palabra de Dios!

     

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