Un devocional diario para fortalecer tu relación con Dios

Devocional diario

Devocional para hoy Martes

Vive con sabiduría

Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
(Santiago 1:5)

Una actitud sabia que podemos tener es vivir según la Palabra de Dios. Dios concede sabiduría a través del Espíritu Santo y de su Palabra. La persona que busca a Dios en espíritu y en verdad alcanza sabiduría y discernimiento.

Ser pacífico, amable, paciente y tener dominio propio son buenas señales de sabiduría. Las actitudes sabias producen frutos que glorifican a Dios.

La sabiduría atrae a las personas como vemos en el caso de José, de Daniel, de Samuel, de Juan y de Pablo. ¿A quién no le gustaría estar al lado de ellos?

Actuar con sabiduría es la mejor forma de testificar sobre Cristo. Independientemente de las dificultades de la vida, podemos actuar con sabiduría y glorificar a Dios.

Pídele a Dios sabiduría y él te la dará de buena voluntad tal como se la concedió a Salomón. Nuestro Dios es la fuente de todo conocimiento. ¡Ve a la fuente, busca a Dios!

Buscando la sabiduría de lo alto

La Biblia es la fuente principal de sabiduría. Léela cada día e intenta memorizar algunos versículos.

Ora, pídele a Dios que te conceda sabiduría. Ten la sabiduría como una de las metas de tus oraciones.

Mantente atento. Cada vez que crecemos en sabiduría aumentamos nuestra responsabilidad.

Usa tu conocimiento para llevar a las personas a Cristo. Esa es la mejor forma de usar tu conocimiento.

Para orar:

Señor, quiero conocer más de ti. Quiero aprender más de tu Palabra.

Ilumina mi mente y mis acciones, dame sabiduría.

Transforma mi comportamiento y mi forma de ver a las demás personas.

Quiero ser un instrumento valioso en tus manos.

En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de Ayer

 

Aunque no entiendas ahora, lo entenderás después

Ahora no entiendes lo que estoy haciendo —le respondió Jesús—, pero lo entenderás más tarde.
(Juan 13:7)

¿Cuántas veces nos preguntamos o cuestionamos a Dios el por qué de una situación determinada en nuestras vidas? Muchas veces, cuando sucede algo que está fuera de nuestro control y que no comprendemos. Puede ser la pérdida de alguien, el final de una relación, una enfermedad, un accidente, el desempleo, una decepción… Le preguntamos al Señor el por qué y realmente no logramos entender.

Sin embargo, la Biblia nos enseña que Dios siempre tiene el control de todo. Si le tenemos como autor y consumador de nuestra fe, podemos confiar y descansar en él. Puede que no comprendamos lo que Jesús está haciendo, pero él lo sabe muy bien.

Luego comprenderemos que todo lo que nos sucede ayuda a nuestro crecimiento en la fe, en el amor y en el conocimiento del Señor. Aun cuando no entendemos, nuestro carácter está siendo moldeado cuando pasamos por dificultades confiando y amando a Dios de todo corazón.

Entendiendo lo que Dios hace:

¡Confía más! Intenta recordar acontecimientos pasados que te ayudaron a crecer y a depender más de Dios.

Ora y pon todo en las manos del Padre, todas tus preguntas o dudas. Cree que él sabe y tiene el control de todo.

Jesús es nuestro mejor ejemplo. Lee la Biblia y aprende sobre su amor, su servicio y su entrega incondicional.

Pon todas tus ansiedades y tu corazón a los pies de la cruz de Cristo. Descansa en la paz de Jesús.

Cree aun antes de entender lo que sucede.

Comparte tus dudas con los hermanos que tienen más experiencia en la fe y pídeles que oren por ti.

Para orar:

Señor mi Dios, aunque no entiendo el por qué de toda la turbulencia por la que estoy pasando, quiero confiar más en ti y en tu Palabra. Ayúdame a creer de todo corazón que tú tienes el control de mi vida en tus manos.

Confío en que eres bueno y fiel, que tienes un propósito firme en todas las cosas. Dame fuerzas y aumenta cada dia más mi fe. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de Anteayer

 

Recibe la paz de diferentes formas

Que el Señor de paz les conceda su paz siempre y en todas las circunstancias. El Señor sea con todos ustedes.
— 2 Tesalonicenses 3:16

Es bastante normal que en el día a día tengamos una rutina desgastadora de arduo trabajo y de actividad constante. Lo que queremos al terminar esos días es un momento de paz y refrigerio. Pero a veces, cuando regresamos a casa, parece que nos cansamos todavía más. Es ahí que debemos pedir auxilio a aquel que calmó el mar bravío: Jesús.

Nuestro Dios es la fuente de toda paz. En su Palabra encontramos refrigerio y dirección para calmar nuestros corazones. Necesitamos comenzar por nosotros mismos si queremos traer la paz a nuestra casa y a nuestro ambiente de trabajo. Ahí está la importancia de la Palabra de Dios, ella nos alimenta y el Espíritu Santo nos moldea dándonos la oportunidad de actuar de forma diferente.

Al acudir al Rey de Paz, aprende a descansar en él. Que el Señor derrame su paz sobre tu casa, tu lugar de trabajo y en tus relaciones con otras personas. ¡Que Dios esté contigo y que su paz perdure y cubra todas las áreas de tu vida!

Experimentando la paz de diferentes formas:

Pide al Espíritu Santo que moldee tu comportamiento transformándote en un instrumento de paz y no de guerra, de conciliación y no de división.

Destina una hora de tu día para meditar y orar. La oración y la meditación de la Palabra de Dios nos alimenta y nos conforta.

Reflexiona sobre la manera en la que puedes promover un ambiente pacífico y conciliador con tus actitudes. La paz contagia y quien busca la paz no entra en guerra.

Para orar:

Señor Jesús, te pido que tu paz y tu Espíritu vengan sobre mí. Que tu unción de amor y tu paz puedan contagiar mi vida, mi hogar y todo lugar por donde yo pase. Te doy muchas gracias desde ya. En el nombre de Jesús, amén.

Qué es el Devocional diario

 

El Devocional diario es un momento especial del día que dedicas para tener un tiempo precioso de comunión con Dios. Es muy sencillo establecer una rutina emocionante de descubrimiento y crecimiento espiritual.

Lo lograrás al separar un momento cada día para acercarte al Señor. Durante el Devocional leerás un versículo de la Biblia con una meditación sobre el texto. Luego, meditarás sobre las enseñanzas y cómo aplicarlas en tu vida. Al final, podrás orar.

Cómo hacer tu Devocional diario
Aquí tienes unos consejos para que aproveches al máximo la lectura del mensaje bíblico durante el Devocional diario:

Aparta un momento y escoge un lugar específico: tu momento devocional será más provechoso si dejas de lado el ajetreo e inviertes en un tiempo placentero a solas con Dios.

Lee el versículo o el pasaje bíblico con atención: desarrolla un estilo de vida comprometido con la Palabra de Dios todos los días y evita las distracciones.

Lee la meditación diaria: reflexiona e intenta comprender el propósito de Dios para tu vida a través de los comentarios.

Aplicación práctica: anota tus descubrimientos y no olvides poner en práctica todo lo que has aprendido por medio de la Biblia.

Comparte lo que aprendiste: intenta compartir con otras personas a través de tus conversaciones e interacciones diarias lo que Dios te enseña en tus momentos de devocional diario.

¡No olvides la importancia de vivir una vida totalmente comprometida con la Palabra de Dios!

     

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