Un devocional diario para fortalecer tu relación con Dios

 

Devocional para hoy Lunes

 

Dos maneras de vivir

Pero mi justo vivirá por la fe. Y, si se vuelve atrás, no será de mi agrado.
(Hebreos 10:38)

En esencia, hay dos maneras de vivir: una, conforme a la voluntad de Dios y otra, conforme a nuestra propia voluntad. Si vivimos bajo la nuestra veremos orgullo, mundanalidad, independencia, desamor, inconstancia.

Por el contrario, vivir por la fe es cumplir el propósito del Padre sin pensar retroceder. Es vivir hasta el final una vida que cuenta, en el camino de la fe en Cristo.

Ese es el camino. ¡Con Dios no hay término medio! Escoger a Jesús, el autor de nuestra fe, puede que no sea lo más fácil… el camino es estrecho y angosto. Pero es lo mejor que podemos hacer. A Dios le agradará tu fidelidad.

¿Has pensado echarte atrás?

Muchas veces nos frustramos o entristecemos por varios motivos. Dios no engaña a nadie. Él no prometió que sería fácil y en algunos momentos no lo será. Cuando sientas que es así recuerda que, por la fe, las manos fuertes de Dios estarán ahí siempre para ampararte, sustentarte y confortarte…

Aun así, si decides seguirlo, necesitas ser fiel hasta el fin sin desfallecer.

Decide seguir a Cristo en los buenos momentos y en los malos momentos de la vida.

Niégate a ti mismo y abandona el egoísmo.

Deja todo en las manos de Dios, confiando en su Palabra.

No desistas de tu fe en Jesús, sigue adelante. Esto agradará al Señor.

Para orar:

Señor, quiero escoger tu manera de vivir. Quiero caminar por la fe en tus promesas confiando que tu voluntad es lo mejor para mi vida. Ayúdame a seguir adelante cuando pienso desistir. No me dejes mirar atrás jamás, Señor. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de Ayer

 

La roca más alta

Desde los confines de la tierra te invoco, pues mi corazón desfallece; llévame a una roca donde esté yo a salvo.
(Salmo 61:2)

Puede que hayas oído hablar de la gran tragedia causada por el tsunami del Océano Índico en el año 2004. Miles de personas fueron tomadas por sorpresa y perdieron la vida debido a la gran ola que devastó a Indonesia, Sri Lanka, India y otros países.

Hay veces en nuestra vida en las que también nos sorprenden olas grandes y avasalladoras que golpean nuestra frágil estructura. Son situaciones difíciles que se encuentran fuera de nuestro control. ¿Dónde nos refugiamos en esos tiempos de aflicción?

El salmista da una respuesta válida para nuestros tiempos de abatimiento y sufrimiento: la confianza en la «Roca eterna». Sí, Jesucristo es la roca más alta donde estamos a salvo. Si nos encontramos seguros en él aunque vengan vientos, tempestades y terremotos, nos encontraremos a salvo.

No temas, Dios está siempre contigo y te puedes refugiar en él (Isaías 26:4).

Afírmate en Jesucristo

Sea cual sea la dificultad que estés enfrentando, Dios es todopoderoso. Clama a él con fe.

Ora y pide al Señor Jesús que te sustente en la fe durante esa situación.

No te quedes abatido, confía en que Dios puede sostenerte ahora y siempre.

Comparte con uno o dos compañeros de oración las aflicciones que estés pasando y pídeles que oren por ti.

Fortalece tu espíritu a través de la lectura bíblica diaria y de la oración constante. ¡Dios está presente!

Para orar:

¡Oh Dios, tú eres la Roca eterna! Ayúdame en esta hora. Sustenta mi vida en ti. Que mis pies estén firmes en la roca que es más alta que yo. Tú, Señor, eres mi fortaleza cada día. Tú tienes poder sobre todas las cosas así que ayúdame porque yo soy pequeño y débil.

Dependo de ti, confío en tu protección y en tu gracia. Gracias porque me oyes y me ayudas. En el nombre de Jesús, amén.

Devocional de Anteayer

 

Sé leal, ama y confía en Dios

Pero tú debes volverte a tu Dios, practicar el amor y la justicia, y confiar siempre en él.
(Oseas 12:6)

La lealtad es una cualidad un poco rara en estos días. Es una virtud aliada con otras cualidades importantes como son la fidelidad, la honestidad (1 Pedro 3:2) y el buen carácter. La persona revela su lealtad a través de la manera en la que lidia con otras personas, cómo cumple con sus compromisos y se mantiene fiel a sus principios.

¡Dios es fiel y leal! Todo buen testimonio debe tener la lealtad como una característica fundamental. Nos toca a nosotros, los seguidores de Cristo, ser leales a Dios y a las personas que están en medio nuestro.

Infelizmente, en todos los ámbitos de la vida siempre habrá muchas tentaciones para caer en la corrupción, la traición y la infidelidad. Mas todos los que son salvos deben estar firmes en la Palabra de Dios y ser leales a los valores sólidos puestos por Dios.

Cuando somos leales damos más fruto, guiamos a los demás hacia Cristo y somos sal de la tierra. Dios se agrada de los que son honestos y leales (Jeremías 9:24). Practica la lealtad y la justicia y sé bienaventurado.

Confía siempre en Dios

La Biblia fortalece nuestra fe y nos mantiene leales a su Palabra. Mientras más la leemos más fortalecemos nuestra lealtad a Dios.

Cuando nuestro testimonio es justo y recto, alejamos de nosotros situaciones malas tales como la oportunidad de traicionar, la corrupción y la infidelidad.

Refleja la lealtad que Dios tiene con nosotros. Él es fiel y es la fuente de toda justicia. Quien sigue a Cristo debe reflejar toda a su gloria.

Para orar:

Señor Jesús, muchas gracias por tu lealtad y tu amor. Tú fuiste fiel hasta el fin y por tu gracia fui alcanzado. Enséñame conforme a tu justicia. Amén.

Qué es el Devocional diario

 

El Devocional diario es un momento especial del día que dedicas para tener un tiempo precioso de comunión con Dios. Es muy sencillo establecer una rutina emocionante de descubrimiento y crecimiento espiritual.

Lo lograrás al separar un momento cada día para acercarte al Señor. Durante el Devocional leerás un versículo de la Biblia con una meditación sobre el texto. Luego, meditarás sobre las enseñanzas y cómo aplicarlas en tu vida. Al final, podrás orar.

Cómo hacer tu Devocional diario
Aquí tienes unos consejos para que aproveches al máximo la lectura del mensaje bíblico durante el Devocional diario:

Aparta un momento y escoge un lugar específico: tu momento devocional será más provechoso si dejas de lado el ajetreo e inviertes en un tiempo placentero a solas con Dios.
Lee el versículo o el pasaje bíblico con atención: desarrolla un estilo de vida comprometido con la Palabra de Dios todos los días y evita las distracciones.

Lee la meditación diaria: reflexiona e intenta comprender el propósito de Dios para tu vida a través de los comentarios.

Aplicación práctica: anota tus descubrimientos y no olvides poner en práctica todo lo que has aprendido por medio de la Biblia.

Comparte lo que aprendiste: intenta compartir con otras personas a través de tus conversaciones e interacciones diarias lo que Dios te enseña en tus momentos de devocional diario.

¡No olvides la importancia de vivir una vida totalmente comprometida con la Palabra de Dios!

     

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